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LIBERTAD

 

Nunca supe lo que realmente significaba la palabra Libertad hasta dar con mis huesos en esta prisión. Siempre la asocié con un significado físico, es decir, estar privado de libertad de movimientos y actuación. A medida que pasaba el tiempo, comenzaba a tener una perspectiva medianamente objetiva de mi pasado. No tardé mucho en darme cuenta de que me había pasado gran parte de mi vida en una "Prisión Mental". Mis pensamientos estaban condicionados y conducidos por factores externos que se habían convertido en parte de mi conducta: los prejuicios, las escalas de valores, las doctrinas, los ideales de otros... Todo ello significaba una pesada tara, que llevaba sobre mi espalda y de la cual no era consciente. De repente comprendí que el significado que yo le había dado a la Libertad era erróneo. La Libertad es un estado espiritual. Entonces me surgió la Gran Incógnita: ¿Como alcanzar este estado?. Sorprendentemente las respuestas llegaron solas, sin esperarlo. 

El primer paso es no caer en el error tentativo de recurrir a alguien o a algo buscando una guía para alcanzar la Libertad. Las personas, incluso las más allegadas, las religiones, los dogmas y las doctrinas anulan nuestra capacidad de ser libres, imponiéndonos consciente o inconscientemente sus propios criterios. La Libertad la tenemos que buscar dentro de nosotros. La Libertad forma parte de cada Ser Humano, pero sin darnos cuenta la hemos encadenado a la carga que ya llevamos. Cuando comprendemos esto, estamos dispuestos a emprender el segundo paso. 

El segundo paso para alcanzar la Libertad era liberarme de esa pesada carga de prejuicios, valores e ideales erróneos, y ante todo, el vivir una vida condicionada por alguien externo a mí. Con esto, uno logra una transformación radical. Te vuelves mas solidario, más comprensivo, logrando un cierto grado de Armonía y de Paz. Las cosas que antes te agobiaban ya no lo hacen. Logras aumentar la autoestima, te vuelves permisivo y tolerante y lo que es más importante: "Te Liberas". 

Cuando logras liberar tu Mente, ya has comenzado el tercer paso, estás dispuesto a emprender un nuevo camino. Has de empezar a construir desde cero, con el Espíritu limpio, unos nuevos conceptos e ideales, cimentados en esa nueva visión, en esa nueva perspectiva que nos ofrece la Libertad.

Cuando uno ha alcanzado este grado de Libertad Espiritual, te das cuenta de que solamente has conseguido una ínfima parte de ella. Pero ya has conseguido abrir tu mente a un mundo lleno de Percepciones y estados de conciencia que jamas llegas a imaginar

 Ray de Nebadón